Capitulo 4: La restauración y el perdón

 La historia de Jacinta Santillán, la restauración y el perdón 2012

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

Hebreos 11: 6


Todas las mañanas caminaba hacia mi trabajo, en ese tiempo trabajaba en DMujeres salud y belleza, así que caminaba por la calle Chile a las fuera de la casona universitaria de la universidad de Guayaquil, siempre caminando a paso acelerado para no llegar tarde al trabajo, en ese tiempo estaba trabajando en una empresa de venta de cosméticos y bisutería en el Bahia. Mientras caminaba no miraba hacia los lados, solo hacia adelante. Sin embargo recuerdo que una tarde al salir a almorzar y al caminar en esa misma calle vi que una mujer estaba sentada sobre la vereda, con un manto en el piso, de tez trigueña y pidiendo limosna. Me detuve y le di lo que estaba pidiendo, despues segui mi camino y lo olvide. Durante meses en mi trabajo se me habia evaluado injustamente y se me habia dado más carga laboral que no me correspondia. Se me interrogo si tenia un familiar en la empresa, y la verdad no me habia tomado encuenta que en ese lugar durante las visitas a los locales, se encontraba trabajando mi media hermana Daisy, alguien con quien jamas habia tenia una relación de hermandad ya que no nos habiamos criado juntas. Una tarde la Jefa de RRHH y su asistente me notificaron que daban por terminado mi relación laboral con la empresa, y eso me causo mucho dolor y tristeza. Recuerdo que esa noche salí tarde de mi trabajo a las 20h00pm.. y camine por la calle chile y ahi en la oscuridad de la noche sentada en el piso fuera de la casona universitaria se encontraba Jacinta Santillan, la verdad me soprendi verla ahí asi que decidi sentarme junto a ella. Le hice preguntas que hacia ahi... si era tan peligroso... entonces me dijo que no habia  hecho mucho dinero para volver a casa... se acerco un hombre en una bicicleta y le entrego 3 mandarinas y despues se fue. Me puse a conversar con ella y me conto que no habia comido durante todo el dia y asi fue como decidi invitarla a comer a pollo hornado en el local de pollos barcelona  en el centro. Cuando llegamos no nos atendieron muy bien, me imagino por la imagen de mendigo de la sra. Jacinta. Asi que me tuve que enojar un poco para que nos atendieran y comer pollo asado esa noche, despues conversamos sobre su vida, casi ya a las 9am me despidi y le pregunte que si iba a irse en la metrovia, Me dijo que habia decidio dormir en la estación de la metrovia porque ya era muy tarde para volver a su hogar en la isla trinitaria, entonces se me ocurrio una idea descabellada y le invite a dormir a el lugar donde estaba viviendo, en el departamento de mi madre solo habia 2 habitaciones, y en uno de ellos dormia yo. Así que esa noche entre al departamento y le dije a la señora Jacinta que ella domiria en mi habitación y que yo dormiria junto a mi madre. Tuve que esperar hasta casi media noche  hasta que se vaya del departamento nueva pareja que la frecuentaba por muchos años.

Despues le dije a mi madre que habia traido a una mujer que dormiria en mi dormitorio, ella abrio la habitación y la vio,... me dijo que nos podria robar mientras dormiamos, yo la verdad le explique no la dejaria dormir en la calle. Y le conte el trasfondo de su historia. Entonces me dijo


que estaba bien, solo por esa noche.. Cuando entre a la habitación a desearle buenas noches a la señora jacinta, ella me entrego un recorte de periodico, en la que ella me dijo esa es mi hija pero no se como encontrarla, puedes ayudarme, entonces recuerdo que tome foto con el celular  a imagen y le conte a mi mamá sobre el reportaje del extra. Al siguiente día Jacinta se fue a las 7am y me dio su número de celular. Mi madre llamó al extra y entre sus contactos con la redacción, ya que ella es también periodista, fue así como días después el reportero de diario extra se contactó conmigo e intercambiamos información. Quedándome sin trabajo, comencé a buscar inmediatamente otro y durante todo ese tiempo no perdí el contacto con la señora jacinta, recuerdo que una tarde ella me llamó para que le ayude con dinero para medicamentos porque ella estaba muy enferma fue así como la volví a ver nuevamente en el centro de la ciudad. El reportero del diario extra Vicente decidió escribir sobre la historia y con el titular encontramos a la madre de la chica holandesa que se contactó con este diario. La tercera vez que vi a la señora Jacinta fue para invitarla a la iglesia que yo asistía los domingos el centro cristiano de Guayaquil, siempre que tenía oportunidad le hablaba sobre la fe. Ella tenía que tener fe en Dios para encontrar a su hija, Jacinta siempre me dijo que antes de morir quería reencontrarse con su hija. Esto provocó que Jacinta se contactará con el programa de Jose Delgado y saliera en una entrevista en el programa de Carne propia. Después de 2 años aproximadamente, se contactaron conmigo por email, una productora holandesa Vermiss quieren conocer más sobre la aparición de Jacinta Santillan. Fue así como hubo un hermoso reportaje del reencuentro entre madre e hija, vinieron los periodistas holandeses y le compraron los pasajes  de avión a Jacinta y al reportero del diario extra para que sean los participantes del maravilloso encuentro. 

Puedes conocer más de esta historia viéndola en youtube: https://www.youtube.com/watch?app=desktop&v=0PvbW0gBz0k

Madre e hija encontrándose, perdonándose, conociéndose, el amor de Dios rompe los límites de culturas, de países pero sobre todo del tamaño de tu fe en Jesús.

Ahora tú me dirás, Lily… perdonar no es facil, es dificil… en especial si el tamaño del agravio como el abandono, el desprecio, robo,  el abuso o violencia que se haya sufrido en las etapas de nuestra vidas ha sido por años. Perdonar es una decisión que sólo puedes compartir con Dios, perdonar es sanar las heridas que por años fueran dejadas abiertas y que estas son posible cerrar con el bálsamo y el poder del espíritu santo y que Jesus cierra con su sangre. Digamos que  Jesus nos ayuda a rejuvenecer cuando decidimos perdonar.  Perdonar es quitar la amargura de nuestro corazón, la tristeza y sobre todo la falta de fe. No significa que tengas que volver a vivir con el agresor o la agresora. Pero tienes que decidir expulsar ese dolor y frustración el haber aguantado por años entregándolo a Dios en sus manos.

De manera personal primero me tocó pedir perdón a Dios por todos mis errores y pecados ocultos y exponerlos ante él.  Después me perdone a mi misma por ser muy dura y perfeccionista conmigo y después pedir perdón a la persona más cercana.



La  mujer de la plaza libertad. 

Durante mi estadía en buenos aires en el 2015 empecé a trabajar en Juan Perez una tienda de indumentaria, en el barrio recoleta, era muy reconocida por ser una saladita de ropa de moda  de segunda mano. Compartía las labores en el local con nacionalidades de venezuela, colombia, argentina, etc.. 

Durante mi tiempo de trabajo comenzaron hostigarme para que renunciara a mi trabajo, el encargado de la tienda empezó a gritarme e intimidarme una y otra vez diciendo que hacía muy mal mi trabajo. Aunque yo me queje con la dueña del local, no le importo en absoluto. Vivia con un stress que ya no aguantaba asi que una tarde en la hora de mi receso me fui a llorar al parque. Sentada en la plaza libertad miraba alrededor y al el cielo y lloraba pidiendo ayuda a Dios y que tenia que salir de ese lugar, y estuve llorando por muchos minutos parecia que nadie me estaba viendo, pero mire al costado izquierdo y había un grupo de vagabundos bebiendo y en ese grupo una mujer. Ellos le dijeron anda a ver que tiene señalandome, asi fue como una mujer vagabunda se sento junto a mi y me pregunto ¿Señora que tiene? Porque esta llorando? Asi fue como entable una conversación con ella y le dije lo que me estaba ocurriendo en el trabajo.  Ella me dijo renuncie, y le conteste ¿Quien va a pagar el lugar donde vivo? Si renuncio me quedaria en la calle.. Y ella me contesto señora yo duermo en la calle y estoy enferma, tengo sida. En ese momento me seque las lagrimas y ella me conto brevemente su historia de como habia llegado a vivir en la calle. Su historia me desperto de mi situación ese dia, ore por ella le dije que Dios puede ayudarla y que yo tengo que enfrentar al encargado y que tenia razón asi fue como renuncie y tuve que ponerme a buscar un nuevo lugar de trabajo como vivienda.




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